De 2003 a 2011, Idiomaydeporte.com suscribió un convenio de hiperenlaces con la British Broadcasting Corporation (BBC), en el que otorgaba una licencia exenta de regalías y no exclusiva para apuntar hacia sus contenidos lingüísticos y deportivos.
jueves, 1 de diciembre de 2016
martes, 15 de noviembre de 2016
Prólogo de Periodistas y el buen uso del idioma en el deporte
En noviembre de 2016, el presidente de la Asociación de la Prensa de Santa Cruz de Tenerife, Salvador García Llanos, puso el prólogo a la publicación en pdf Periodistas y el buen uso del idioma en el deporte, una reflexión sobre la mirada de 190 periodistas de 12 países en torno al lenguaje de la comunicación deportiva.
Prólogo
Salvador García Llanos (*)
Aquella
anécdota de Antonio Machado, de don Antonio, mejor dicho.
El
personaje literario de su creación, Juan de Mairena, una suerte de
poeta-filósofo, le pide en clase a uno de sus alumnos que escriba en la pizarra
la frase “Los eventos consuetudinarios que acaecen en la rúa”. El alumno cumple
con el encargo y Mairena le dice: “Vaya usted poniendo eso en lenguaje
poético”.
A
continuación, tras breve meditación, escribe: “Lo que pasa en la calle”.
Juan
de Mairena señala: “No está mal”.
Ilustrativo
pasaje que, extrapolado a la aventura de las palabras en movimiento que
Jesús Castañón Rodríguez inició hace ahora treinta y cinco años, revela el
incesante caudal de la creatividad del lenguaje deportivo, un hecho al que ha
sido sensible con esmero como lo prueban sus investigaciones y sus
incorporaciones, hechas desde el tesón y la sencillez, al alcance de todos para
que todos se beneficiaran del enriquecimiento del idioma en que se desenvuelve
el ámbito deportivo y que es necesario cuidar para hacer un adecuado uso
de todos sus recursos y de todas sus
opciones.
Las
palabras se mueven, claro que sí. Pero no pueden ni deben hacerlo de forma
desordenada o anárquica. Tienen que persuadir, atraer, fascinar, encandilar y
enganchar. Lo contrario equivaldría a defraudar, revelar desconocimiento, dañar
y hasta arruinar un texto, cualquiera, una información o una opinión. La vida
es, sobre todo, comunicación. Por tanto, en la sociedad del conocimiento, en
los tiempos que nos ha tocado vivir, con las exigencias que van en aumento, ese
hecho, la comunicación, debe discurrir de forma tan fluida como ajustada, como
si las palabras fueran piezas de oraciones de un gigantesco y complejo
engranaje que obliga a un permanente ejercicio de destreza.
Por
ello, el autor hace una tercera revisión de aquel trabajo, Periodistas por
el buen uso del idioma, iniciado, con Hinchas del idioma, en la
emisora salmantina de la cadena SER, allá en 2009. Le siguió otra, en 2011, con
la que se gestó un libro, La comunicación deportiva y la lengua español (Castañón), prologado por el
académico correspondiente de la Academia Norteamericana de la Lengua Española y
secretario general de la Fundación del Español Urgente, Francisco Muñoz
Guerrero. En esta nueva entrega, que titula Periodistas y el buen uso del
idioma del deporte, ya suman ciento noventa profesionales de doce países de
dos continentes los que aportan testimonios que constatan el dinamismo del rico
universo de las palabras. La aventura prosigue.
Porque
el propio Castañón es quien revela su admiración por el periodismo deportivo,
convencido, como está, de sus formidables potencialidades de integración y
plasmación de aquellas ensoñaciones o ideales que sustancian, incluso, avances
sociales y hacen madurar la expresión oral
o la escritura de modo que cobran sentido los
valores de la investigación y el perfeccionamiento. Adaptaciones, neologismos, sinonimia, correcciones… todo tiene razón de ser en cada recurso expresivo o literario. La consulta se convierte, así, en un instrumento primordial para perfeccionar el estilo o superar dudas y evitar yerros dialécticos, narrativos y lingüísticos.
Las
contribuciones de los autores registrados demuestran que no se quiere una
lengua fosilizada ni anquilosada. Y mucho menos, anticuada, con vestigios de
moldes que propician lugares comunes, frases hechas y hasta uso indebido de
vocablos. La trascendencia y el impacto del hecho deportivo en nuestros días
van más allá de las emociones o las pasiones que despierta cualquier
confrontación. Estamos hablando de un volumen de negocio considerable, de miles
de millones de euros o dólares por derechos de imagen. Y, por supuesto, de una
incidencia sociológica en las culturas y las costumbres de las aficiones, mejor
dicho, de los seguidores o de los pueblos. Eso significa que el lenguaje tiene
que estar a la altura, que quienes van a manejarlo, ante audiencias millonarias
o redes sociales infinitas, deben hacerlo con solidez y, por supuesto, con
conocimiento de causa. El escritor y sociólogo francés Alain Ehrenberg afirmó
que la popularidad de los deportes reside en su capacidad para encarnar el
ideal de las sociedades democráticas, mostrándonos por medio de sus figuras,
individualidades o conquistas colectivas, que “cualquiera puede llegar a ser
alguien”, que el estatus no se adquiere con el nacimiento sino que se conquista
en el transcurso de la vida, como escribe el antropólogo galo Christian
Bromberger en el libro Fútbol y pasiones políticas (Temas de debate).
Durante
mucho tiempo, el periodismo deportivo patrio tuvo que cargar con sambenitos de
tópicos, repeticiones, fraseología ramplona, tibiezas contagiosas y vicios que,
en muchos casos, desembocaron en una vulgarización del lenguaje. Ha costado,
pero a base de esfuerzos, de una mayor preocupación por la formación, de una
diversificación de las opciones de conocimiento, de una racionalización de los
planes de estudio universitarios y del probado celo de muchos profesionales,
expertos y profesores, ha sido posible irse desprendiendo de buena parte de ese
lastre para situar al periodismo deportivo español a la altura de los mejores
del mundo. Hoy por hoy es una especialización que ofrece prestaciones de alto
nivel.
El
lenguaje periodístico del deporte interesa, pues, desde los ángulos de su
repercusión en amplísimos ámbitos sociales. “La victoria podrá quedar en los
libros pero la forma de conseguirla queda en la cabeza de la gente”, dijo el
técnico italiano Arrigo Sachi. Por eso, hay que hacer una estimación de la
lengua de forma perseverante, no solo desde la ortodoxia gramatical o de las
mejores creaciones literarias sino también desde la expresión común -y la
coloquial- y las modificaciones que comporta un elemento vital de diálogo,
entendimiento y conocimiento.
Machado
apreció la sencillez y su escritura modélica invita a ponderar la construcción
de las figuras literarias, las locuciones, la adjetivación que no embriague ni
empalague, la ilación de las
ideas, las premisas y sus nexos. Decir a estas alturas que hay que cuidar o
mimar el lenguaje del periodismo deportivo puede parecer una obviedad
aplastante pero en cualquier género, crónica, entrevista, artículo, comentario
e incluso editorial, es preciso afinar, si nos apuran, hasta con un evidente
afán didáctico, aún conscientes del carácter efímero de transmisiones y textos.
La avidez con que se lee -cada vez más a un clic- requiere de un cierto dominio del lenguaje y
de solidez en el empleo de sus elementos y resortes. Ya dijo el periodista
alemán Paul Ingendaay, en el prólogo del libro de Julián Marías, Salvajes y
sentimentales (Alfaguara), que “las historias que cuenta el fútbol son
actualidad y a la vez todo lo contrario. Atesoran momentos de nuestra vida que
brillan por encima de otras muchas cosas de nuestro pasado, sumidas en el
olvido...”.
Así
que la aventura, lo que pasa en la calle, ha deparado valiosas e intelectuales
experiencias en tanto que ha ido engrosándose con autores y testimonios que
Jesús Castañón Rodríguez ha sabido recopilar y combinar con paciencia
inagotable a lo largo de una década hasta llevar a cabo una tarea que los
periodistas en general y los deportivos en particular hemos de agradecer. El
buen uso del idioma es, hoy por hoy, indispensable. Las palabras están en
movimiento.
(*) Salvador García Llanos (Puerto de la Cruz, 1953). Presidente de
la Asociación de la Prensa de Santa Cruz de Tenerife. Periodista y
escritor. Su trayectoria periodística ha estado vinculada a las agencias de
noticias Efe y Logos, a los rotativos Diario de Avisos y La Tarde, a las
publicaciones digitales Eldiario.es y Tribunamunicipal.es, a las emisoras
Cadena Cope, Cadena Ser, Onda Cero, Radio Atlántico y Radio Nacional de España y al canal
Televisión Española. Su faceta como autor/editor comprende los libros Tipos y personajes del Puerto de la Cruz,
Turismo. Reflexiones en la crisis, Textos
y manifiestos políticos (1995-99), Pensamientos
en el muro y el volumen sobre las bodas de plata del Club Deportivo Puerto
Cruz. Ha prologado varios libros de distintos autores. Actualmente edita
www.garciaenblog.blogspot.com. También sido alcalde del Puerto de la Cruz,
presidente de la Mancomunidad del Valle de la Orotava, director general de
Relaciones Informativas del Gobierno de Canarias, director de comunicación del
Ministerio para las Administraciones Públicas, director del gabinete del
Delegado del Gobierno en Canarias y Delegado del Gobierno en Canarias. Hoy en
día ejerce como director de gabinete de la presidencia del Parlamento de
Canarias. Su reflexión
sobre el lenguaje deportivo pretende edificar la credibilidad del periodista
desde el buen uso del lenguaje, el fomento de la originalidad y la creación de
un estilo propio. Comprende las intervenciones “Curso de Periodismo Deportivo”,
en la actividad del mismo nombre
convocada por el Centro Internacional de Ciencias de la Comunicación en
1987; “Lenguaje y periodismo deportivo” en 1992 en el marco de un curso de la
Universidad Internacional Menéndez Pelayo sobre lenguaje periodístico y la
“Lección de clausura del 55 Curso de Español para Extranjeros” convocado por el
Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias y la Universidad de La Laguna en
2010. Además, entre 2001 y 2016, ha reflexionado sobre usos del castellano en
artículos de prensa para abordar con ejemplos deportivos errores, latiguillos,
muletillas, neologismos y vulgarismos.
martes, 1 de noviembre de 2016
Un libro frente a una patada
En 2002, el director de La Voz de Asturias puso el prólogo al libro Humor a patadas, en el que Jesús Castañón Rodríguez reflexiona sobre mecanismos lingüísticos para crear humor de tema deportivo.
Un libro frente a una patada
Faustino F. Álvarez (*)
Argentina
se enfrenta con Inglaterra en los cuartos de final del Mundial México-86. Con
la guerra de las Malvinas aún caliente, el encuentro presenta una carga de
dramatismo pocas veces vivida en un terreno de juego. Horas antes, el ínclito
Jorge Valdano –todavía jugador- había escrito con su peculiar estilo (el
Valdañol, que acuñaría posteriormente Alfonso Ussía) : “Este es un partido
ideal para que se confundan los imbéciles”. Diego Armando Maradona recupera un
balón en el centro del campo, levanta la cabeza y mira a un lado y a otro,
decide evolucionar desde la banda derecha hacia el carril del ocho, sortea a su
marcador, esprinta y dribla a otro jugador inglés y a otro más, supera en el
uno contra uno la salida desesperada de Shilton con un movimiento de cadera, se
escora hacia la derecha y, casi en el mismo instante, impulsa el balón hasta el
fondo de las mallas. Con la voz entrecortada, sin duda muy cerca del llanto, en
el último tramo de la serenidad, el locutor grita a sus televidentes: “Gracias,
Dios mío, por habernos dado el fútbol. Gracias, Dios mío, por habernos dado a
Maradona”. Argentina acaba de marcar el segundo gol (considerado uno de los
mejores de la historia de los mundiales) y franquear la puerta más difícil en
su camino a la consecución del título mundial. El propio Maradona había logrado
el primer gol de su selección minutos antes al rematar con la mano un balón al
que no llegaba con la cabeza. “Fue la mano de Dios”, diría el astro argentino
al finalizar en encuentro. Este es uno de los momentos que mejor ilustra el
paroxismo hacia el que tiende el mundo del fútbol desde el inicio de su
historia, poco más que centenaria. Un encuentro, dos situaciones –la mano de
Dios y la espectacular narración del locutor- que limitan con la épica si se
aprecia desde el corazón del aficionado y con el esperpento si se analiza desde
razonamientos estrictamente mundanos. Lo que en unos provoca taquicardias
emocionales, en otros causa carcajadas desalmadas. En cualquiera de los casos,
es la prueba del nueve de que la grandeza de este deporte ha superado la
indiferencia y de que el fútbol es ciertamente una causa grave. Y como tal, un
magnífico campo de cultivo para el otro deporte rey en España: el ingenio y el
humor.
Faustino Fernández Álvarez, autor del prólogo, y portada de la obra.
Este
enorme trabajo de Jesús Castañón, Humor a
patadas, es también una estupenda ratificación de que el fútbol es cosa
seria, mucho más en estos días en los que confluyen en torno al fenómeno dos
gigantes: el fútbol y la televisión.
La
apología de las gradas, la desmesurada proporción que ha alcanzado el fenómeno
futbolístico ha sido hasta hace muy pocos años una realidad controvertida,
desdeñada desde los círculos intelectuales, despreciada por los postulantes
políticos más progresistas y relegada a los infiernos por centenares de miles
de amas de casa. Pese a todo, en España, tal vez el país (junto a Argentina,
Inglaterra e Italia) en que la cultura futbolística está más enraizada, la
filtración del fútbol en el tejido social ha sido casi tan imparable como un
penalti bien lanzado. Hasta quienes lo consideraron el opio del pueblo coincidieron alguna vez en que el Real Madrid era
el equipo del Gobierno, el Sevilla el de los señoritos, el Betis el del pueblo,
el Espanyol el de los charnegos o el Barça el de Tarradellas.
El
honesto país del humor es quizás el lugar donde menos se ha puesto en duda el
misterio catalizador, el carácter lúdico y sorprendente y la dimensión
demencial del fútbol. La tradición humorística española, que ha hecho del
deporte rey uno de sus objetos más republicanos (en la acepción estrictamente
latina de la palabra), ha llevado el fútbol en volandas desde las barras de los
bares a su sacralización gráfica y literaria mediante la ironía, el sarcasmo,
el doble sentido, la grosería y la dulzura en cualquiera de sus soportes
clásicos o vanguardistas: desde el chiste al cartel, desde la oda a la
greguería.
Humor a patadas es un trayecto
exhaustivo y sumamente divertido por el fútbol como pretexto del humor español
del último siglo. Desde las primeras viñetas y pareados de El cardo hasta los impecables remedos de los guiñoles de Canal Plus, el fútbol ha pasado por el ejercicio de
decenas de creadores indiscutibles. Desde Ramón Gómez de la Serna a Manuel
Vázquez Montalbán o desde Wenceslao Fernández Flórez, Julio Camba o Mariano de
Cavia a Miguel Mihura, Tono, Edgar Neville, Jaime Campmany, Alfonso Ussía o
Javier Marías. Ilustres académicos como Lázaro Carreter, Zamora Vicente o el
desaparecido Emilio Alarcos han profundizado en el lenguaje futbolístico desde
la peripecia hasta la pericia. Y, en fin, en el país donde han trabajado los
mejores humoristas gráficos del mundo, la expresión intelectual del balompié
limita en numerosas ocasiones con la genialidad, tan cara por cierto en los
campos de fútbol. (“Intelectual es el que remata de cabeza”, escribió El Roto).
La
propuesta de Jesús Castañón en este libro es la rememoración –explícita y
abundantemente documentada- de la penetración del fútbol en la vida cotidiana
española a través del trabajo de escritores, periodistas, dibujantes, cineastas
y, sobre todo o todos juntos, humoristas. El libro abarca con oficio directo y
entrañable la tragedia incruenta de las sucesivas generaciones que engrosan la
intrahistoria del fútbol español. Aquí están implícitas las tardes de
transistor y marcador simultáneo, y las mañanas de la larga posguerra en los
negociados en los que los funcionarios diseccionaban las crónicas de las hojas
del lunes. También las viñetas del célebre Pepe
el hincha creado por Peñarroya y los puyazos ingenuos e ingeniosos de la
nómina de estrellas de La Codorniz, precedente y casi madre de todos los argumentos
humorísticos que trataron el fútbol durante los años 70 y buena parte de los
80, década en la que el análisis del fenómeno futbolístico se diversifica y
llega hasta las tribunas más insospechadas y, como expone con precisión Jesús
Castañón, aunque el humor se diluye en multitud de esquemas adecuados a las
nuevas fórmulas audiovisuales, los soportes deportivos más tradicionales, la
prensa sobre todos ellos, mantienen intacta su vocación analgésica ante la
euforia de la victoria o la amargura de la derrota. El deporte que más pasiones
y más dinero mueve en este país ha sido también el que más tinta ha provocado en
el ingenio español.
Parodiando
aquel otro célebre chiste de El Roto en el que un concejal de cultura
inauguraba el Día de Sant Jordi dándole una patada a un libro desde el centro
del campo, hagamos lo propio, que diría Matías Prats, y otorguemos un merecido
saque de honor a este ameno y oportuno trabajo de Jesús Castañón que, tenga el
aficionado la seguridad, no va a estropearle la quiniela.
(*) Faustino Fernández Álvarez (Mieres, 1950-Oviedo, 2014). Director del diario La Voz de Asturias y
del Centro Territorial de Televisión Española en Asturias, su trayectoria ha
estado ligada, entre otros medios, a los diarios Abc, El Comercio, El
Independiente, La Nueva España, La Razón y La Voz de Avilés; al semanario
Tiempo; a las emisoras Cope y Onda Cero; así como al canal Televisión Española
y Televisión del Principado de Asturias. Autor de varios libros, recibió en
1996 el Premio Luca de Tena y, en 2003, el Premio Nacional de Periodismo
Gastronómico.
sábado, 15 de octubre de 2016
Tendencias actuales del idioma del deporte
Tendencias actuales del idioma del deporte. Salamanca, 2002. ISBN: 84-930545-2-6. Formato libro de 17 x 24 cms.
Recopilación de 24 trabajos, organizados en cuatro partes, que recoge artículos, intervenciones científicas y trabajos de divulgación desarrollados entre 1999 y 2001 para publicaciones digitales y seminarios virtuales de Argentina, Brasil y España. Dichas intervenciones fueron escritas en Asturias, Madrid, Valladolid y Buenos Aires.
La primera parte acoge consideraciones generales sobre el lenguaje deportivo como ámbito de emoción y de fiesta social sin exclusiones.
La segunda esboza los nuevos retos que se plantean en el siglo XXI en el nivel técnico y de difusión del idioma del deporte, tras analizar su estado en Europa, en España, en las redes tecnológicas, en los grandes acontecimientos como Juegos Olímpicos y Copa del Mundo de Fútbol o en aspectos tan concretos como los extranjerismos.
La tercera reflexiona sobre el estudio que se ha hecho del lenguaje literario del deporte y describe los mecanismos de la plena creación en el humorismo universal del académico Antonio Mingote y de Claude Serré.
Y la cuarta, refleja la vivencia apasionada del deporte en Argentina, con especial hincapié en la relación del idioma con las manifestaciones artísticas y con los libros de memorias de grandes deportistas. Repasa la creación musical deportiva con una gran atención a los tangos de tema hípico y futbolístico. Compara el contenido, el estilo y las expresiones de las memorias de Diego Armando Maradona y Di Stéfano, convertidas en libros de gran venta. Y estudia la fantasía de idioma empleada por una generación de humoristas que combina la visión local con las preocupaciones universales: Caloi, Fontanarrosa, Garaycochea, Mordillo y Quino.
El volumen se completa con un prólogo de Alberto Gómez Font, filólogo del Departamento de Español Urgente en la Agencia Efe, y del profesor universitario Tulio Guterman, director de la revista digital Lecturas: Educación Física y Deportes, la primera revista profesional del deporte en español que hubo en Internet.
Se ha convertido en obra de interés para la revista profesional de la traducción Apuntes... (Nueva York) y ha servido de referencia para trabajos de investigación en universidades de Argentina, Colombia y Cuba.
sábado, 1 de octubre de 2016
Idioma y deporte
Idioma y deporte. Valladolid: edición del autor, 1999. ISBN: 84-930545-1-8. Formato libro de 21 x 15,5 cms.
Conjunto de 33 trabajos organizados en tres bloques, que comprenden intervenciones científicas entre 1995 y 1998 y colaboraciones de prensa entre 1988 y 1998.
Se escribió en Asturias, Ávila, Palencia y Valladolid. Cuenta con un prólogo de periodista uruguayo Ricardo Soca, corresponsal de la BBC en Río de Janeiro y editor de La Página del Idioma Español, la primera iniciativa que existió en Internet para la difusión y la promoción del español.
El nivel de difusión aborda la unidad del idioma en los medios de comunicación, la labor de las instituciones lingüísticas ante el idioma deportivo y una amplia descripción del español en el deporte como lenguaje especializado. Esta última comprende reflexiones sobre aspectos generales y características lingüísticas (corrección idiomática, libros de estilo, extranjerismos, español de América, periodismo radiofónico, nuevas tecnologías y cuestiones sociales relacionadas con la educación cívica).
En el bloque dedicado al nivel técnico presenta glosarios de términos de baloncesto, golf, tenis, balonvolea y voley playa, deporte extremo y neologismos deportivos y términos futbolísticos usados en América. Se completa con un amplio listado de referencias bibliográficas.
El nivel literario acoge la presencia de mitos deportivos modernos en la literatura española de creación, una ampliación de la relación entre Miguel de Unamuno y el deporte y la historia literaria del Real Sporting de Gijón.
Se ha convertido en obra de referencia para el Manual de Español Urgente de la Agencia Efe y ha servido como fuente para varios trabajos de investigación en América y Europa.
jueves, 15 de septiembre de 2016
"El Sporting y las bellas artes en movimiento" en la exposición Terrenos de juego 1905-2005
Del 1 al 25 de septiembre de
2005, el editor de Idiomaydeporte.com recibió el honor de participar en Gijón en
el programa de la exposición Terrenos de juego 1905-2005 que organizó el Real Sporting de Gijón SAD, con motivo de su
centenario, en el Centro de Cultura Antiguo Instituto.
Contó con la ayuda de la Galería Altamira y reunió
cuadros de 16 pintores: Avelino Sala, Carlos García, Edgar Plans, Elena Rato,
Federico García Granell, Irma Álvarez-Laviada, Juan Díaz-Faes, María Vallina,
Rebeca Menéndez, Ruth Álvarez, Tomás Miñambres y Víctor García.
Portada del programa
de mano de la exposición
El programa de mano de esta
muestra pictórica reunió textos de Paz Fernández Felgueroso (Alcaldesa del Ayuntamiento
de Gijón), Manuel Vega-Arango (presidente del Real Sporting de Gijón, SAD),
Galería Altamaira (Comisariado de la exposición) y Jesús Castañón Rodríguez.
Visión panorámica del programa de la exposición
Constituyó un honor y un motivo
de intensa satisfacción personal haber participado en este acontecimiento que
sigue la tradicional consideración de la entidad como ámbito para la nostalgia
y su vivencia artística en pintura, cartelismo, humor gráfico, cine, música y
literatura. Una historia cultural de un club deportivo que fue comentada por
Jesús Castañón Rodríguez en el libro Idioma
y deporte (1999), en los artículos "El Sporting y las bellas artes en
movimiento" (2003) en el sitio web del club y en el capítulo "Un
museo de cultura popular" (2005) del libro del centenario de la entidad,
así como en la conferencia "Términos deportivos en Asturias: juego y
arte" (2006) impartida en el Real Instituto de Estudios Asturianos.
Portada del libro del centenario
La importancia de la relación
entre el Sporting y la pintura se remonta a su fundación cuando su primer
secretario, Ignacio Lavilla, desarrolló su labor como pintor, periodista de Avance
y El Noroeste, crítico de arte y conferenciante. Le siguieron dos libros
artísticos, El libro Sporting-I. Paisaje
y figuras (1990) y El Sporting y el
fútbol (1990) que reunieron a 29 autores literarios y personajes destacados
junto a 44 artistas que aportaron diversos cuadros y serigrafías. Y la
realización de cuadros de tema futbolístico en exposiciones llevadas a cabo por
el pintor palentino Ángel Cuesta y el exjugador rojiblanco Javier Martínez
Solar.
El texto incluido en el programa
corresponde al artículo “El Sporting y las bellas artes en movimiento”
publicado en primer lugar en el sitio www.realsporting.com en la sección Tinta
rojiblanca el 20 de marzo de 2003 y que también fue reproducido en el periódico
Aúpa Sporting el 26 de abril de 2003.
La aportación realizada al programa de la exposición fue:
El Sporting y las bellas artes en movimiento (*)
Jesús Castañón Rodríguez
El
Sporting es una centenaria entidad deportiva que a lo largo de su historia ha
creado atletas, balonmanistas, jugadores de rugby... y, sobre todo,
futbolistas. Pero además de un club, también conforma un nuevo aire vital que
emociona y alegra la vida de sus seguidores. Es un espíritu dinámico que ha apostado
por la gente joven, por las formas desenfadadas e innovadoras y por generar un
afán colectivo donde cada persona entrega lo mejor de sí, más allá de cualquier
tipo de condición.
El
talento del pie y la ternura de su primer equipo de fútbol han logrado una
nueva dimensión donde los zapatos de la fantasía rematan desde la grada, donde
los corazones unidos realizan parábolas junto al balón, donde los sentimientos
corren la banda para buscar un contagioso estado de euforia y gratitud, donde
las emociones hacen una pared de color esperanza para salvar tiempos de
necesidad...
Esta
nueva dimensión, disputada mayoritariamente en el estadio más antiguo del
fútbol profesional en España, ha transformado El Molinón en un apacible cruce
de energías para construir permanentemente nuevos espacios soñados. Los días de
partido, el Sporting se convierte en el gol que ilumina el día, en la luz roja
y blanca que da un color especial a la ciudad. Las gestas de los futbolistas
son fijadas en las retinas de los aficionados para ser detenidas en el tiempo
de la memoria: un vuelo de poste a poste de Anselmo López y Juan Carlos
Ablanedo, las subidas de Bango, Meana y Corsino, las improvisaciones de Cholo
Dindurra, las gambetas de Enzo Ferrero, el romanticismo de Pin, los remates
imposibles de Quini, los relampagueos de Villa, las galopadas de Fernando
Villaverde...
El
instante mágico de una genialidad pasa a ser una estatua fluida que será
recreada de forma útil o artística, mientras siguen los tiempos y los jugadores
en su imparable discurrir. El pie toma la palabra y salta los límites del
estadio para desparramarse por calles y avenidas en un juego artístico de
emoción social: relatos populares en bares y oficinas; discusiones despiertas,
equilibradas y con pasión; narraciones de ficción contemporánea en las crónicas
periodísticas; composiciones de creación literaria; novelas de Luciano Castañón
o relatos de José Manuel... Las palabras enamoran la pelota, salen a bailar en
canciones y se estiran plásticamente en películas cinematográficas hasta
conseguir dejar huellas imborrables en los recuerdos personales y colectivos de
cada época.
El rojo y
el blanco se convierten en un referente de contraste con los colores naturales
del paisaje y los artificiales de la vida diaria, para publicitar carteles,
provocar la sonrisa del humor gráfico o llegar a la plena creación con la
pintura.
Los días
de partido del Sporting han configurado un nuevo juego de fantasía para
envolver, entre singulares olas de rugidos de ges, cimbreos de oes alargadas y
eles en cascada, los latidos al unísono de pescadores y mineros, jóvenes y
mayores, académicos y cineastas de Óscar... Son una vivencia especial,
independientemente de buenos o malos resultados, donde las energías de la
cancha, del estadio y de la calle se refuerzan y entrecruzan para hacer del
fútbol una forma de arte y cultura originales.
El
Molinón y el Sporting constituyen el museo de las bellas artes del movimiento,
el ritmo y la fluidez hasta transmitir nuevos sentidos y energías a sus seguidores
allá donde estén.
(*)
CASTAÑÓN RODRÍGUEZ, J.: “El Sporting y las bellas artes en movimiento”,
Programa de la
Exposición Terrenos de juego 1905-2005.
Exposición pictórica con motivo del centenario del Real Sporting de Gijón SAD.
Gijón, Centro de Cultura Antiguo Instituto, 1 a 25 de septiembre de 2005.
Fotografías y fotomontaje: Mar Aguilar, Fernando y Jesús Castañón Rodríguez, Idiomaydeporte.com, Diego Losada, Carmen Menéndez, Real Sporting de Gijón SAD y Vidis Comunicación.
jueves, 1 de septiembre de 2016
Centros de Estudios Olímpicos
En los últimos 25 años, el editor
de Idiomaydeporte.com ha mantenido una estrecha relación con varios Centros de
Estudios Olímpicos en Argentina, España y Suiza, unas entidades especializadas
en la investigación
académica, científica y cultural relacionada con el deporte y el Movimiento
Olímpico Internacional, la recopilación de documentación sobre la materia, la
promoción de actividades formación y la divulgación del olimpismo y el deporte
mediante encuentros científicos y publicaciones en todo tipo de formatos.
El editor de Idiomaydeporte.com en la
Feria Internacional de Muestras de Asturias
con la antorcha de los Juegos Olímpicos de Barcelona.
Desde la apertura del Museo Olímpico de
Lausana (TOM) en 1993, el Centro de
Estudios Olímpicos de Lausana, integrado en él, cuenta entre los fondos de
su biblioteca con catorce volúmenes del autor: Creación literaria y fútbol (1991), El humorismo español y el fútbol (1993), El lenguaje periodístico del fútbol
(1993), Nuevos retos del
periodismo deportivo (1994), Reflexiones
lingüísticas sobre el deporte (1995), Creación literaria española sobre deporte moderno (1997), Idioma y deporte (1999), Tendencias
actuales del idioma del deporte (2002), Humor a patadas en 100 años de
fútbol (2002), Diccionario terminológico del deporte (2004), Cinco
años de juego del lenguaje: www.idiomaydeporte.com (2004), Términos
deportivos en el habla cotidiana
(2005), Términos deportivos de origen extranjero (2010) y La comunicación deportiva y la lengua
española (2011).
Museo Olímpico de Lausana, que acoge el Centro de Estudios Olímpicos.
Desde la creación del Centro de Estudios Olímpicos de la Universidad Autónoma de Barcelona
en 1995, en el marco de la Cátedra Internacional de Olimpismo, esta institución
ha contado con ocho obras: El lenguaje
periodístico del fútbol (1993), Reflexiones
lingüísticas sobre el deporte (1995), Idioma
y deporte (1999), Tendencias actuales del idioma del deporte (2002),
Humor a patadas en 100 años de fútbol (2002), Diccionario
terminológico del deporte (2004), Términos deportivos en el habla
cotidiana (2005) y Términos
deportivos de origen extranjero (2010). Y además, ha requerido su
participación en el curso Comunicación y
deporte en la era global (2009), organizado por el Centro de Estudios
Olímpicos de Barcelona y la Fundación General de la Universidad de Málaga y dirigido
por Emilio Fernández Peña, en el que se presentó el trabajo “Idioma, universalización
y deporte”.
Emilio Fernández Peña, director del Centros de Estudios Olímpicos
de la Universidad Autónoma de Barcelona.
Entre 1999 y 2003, participó como
miembro del Grupo de Trabajo Interdisciplinario Comunicación y deporte,
dirigido por Sergio Ricardo Quiroga, en el Centro de Estudios Olímpicos y Ciencias Aplicadas al Deporte José
Benjamín Zubiaur, en la argentina San Luis. Participó en 2001 en el
seminario virtual Sociedad y
organizaciones deportivas y, entre 2001 y 2003, desempeñó la labor
de coordinador de los seminarios virtuales Expresiones comunicativas del
deporte, Acerca de las audiencias deportivas y Expresiones
deportivas como metáforas de la vida diaria. En todos estos encuentros,
realizados en colaboración con la Universidad Nacional de San Luis, presentó
ponencias sobre la norma estándar del idioma del deporte y su difusión social,
el estudio científico del idioma del deporte en España, las relaciones entre
deporte, lenguaje y audiencias en los medios de comunicación españoles y el
lenguaje deportivo como generador de expresiones para otras áreas informativas.
Logotipo del Centro de Estudios Olímpicos y Ciencias Aplicadas
al Deporte José Benjamín Zubiaur y su director, Sergio Ricardo Quiroga.
Finalmente, con el Centro de Estudios Olímpicos de la Universidad
de Oviedo, tras su puesta en marcha en 2009, desde 2011 ha colaborado en la
localización de fondos bibliográficos,
ha aportado ideas para actividades de fomento de lectura para la
Biblioteca y el programa Asturias Rural
Olímpica y confeccionó el panel “La
fiebre del deporte” para la exposición Mente
y Cuerpo. La Universidad de Oviedo, el deporte y el olimpismo. El olimpismo
asturiano, que estuvo en el Edificio Histórico de la Universidad de Oviedo
entre el 25 de julio y el 31 de agosto de 2012. También participó en la
divulgación de sus actividades con el artículo “Los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y el Centro de Estudios
Olímpicos de la Universidad de Oviedo”, publicado en Buenos Aires en el número 174 de la revista digital Lecturas: Educación Física y Deportes, y
divulgó la concesión del premio a los Valores Humanos en la Gala del Deporte
Asturiano en Idiomaydeporte.com.
Ha sido una gratificante
experiencia con más de dos décadas de duración.
Logotipo del Centro de Estudios Olímpicos de la Universidad de Oviedo
y su director, Miguel del Valle.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)



















